Queridos Papá y Mamá:

El otro día os escuchamos a escondidas. Mamá decía que la casa era muy bonita y que nos iba a encantar, que era muy grande y que nuestras habitaciones quedarían preciosas, que era un sueño.

Os vimos tan unidos, tan felices que casi entramos de golpe a comeros a besos y nos contaseis todo.

Se que pensáis que aun somos unos niños, pero ya entendemos casi todo lo que pasa a nuestro lado.

Cuando os vimos haciendo números con la calculadora y los resoplidos de papa, comprendimos el esfuerzo tan grande que tendréis que hacer para comprar ese sueño, pero sabéis?, para nosotros ya es suficiente que hayáis pensando en comprar una nueva casa, porque sabemos que lo hacéis por nosotros y eso nos hace muy felices.

Pero queremos pensar en vosotros, sabemos que os hace mucha ilusión y os animamos a intentarlo. Nosotros os queremos mucho.